
Acuerdos y objetivos referentes al cuidado del medio ambiente, tales como el protocolo de Kioto, deben ser fijados frecuentemente en estos tiempos, acordando tratados beneficiosos a la naturaleza entre países del mundo.
Los gobiernos acordaron en 1997 el Protocolo de Kioto del Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU. El acuerdo ha entrado en vigor el pasado 16 de febrero de 2005, sólo después de que 55 naciones que suman el 55% de las emisiones de gases del efecto invernadero lo han ratificado. En la actualidad 166 países, lo han ratificado alcanzando el como indica el barómetro de la ONU.
El objetivo del Protocolo de Kioto es reducir un 5,2% las emisiones de gases del efecto invernadero globales sobre los niveles de 1990 para el periodo 2008-2012. Este es el único mecanismo internacional para empezar a hacer frente al cambio climático y minimizar sus impactos. Para ello contiene objetivos legalmente obligatorios para que los países industrializados reduzcan las emisiones de 6 gases del efecto invernadero de origen humano como dióxido de carbono(CO2), metano(CH4) y óxido nitroso(N2O), además de tres gases industriales fluorados: hidrofluorocarbonos(HFC), perfluorocarbonos(PFC) y hexafluoruro de azufre.
Se ha denunciado más de una vez la política anti-ambiental de ciertos miembros de gobierno de países poderosos, tomando como ejemplo al Presidente de los Estados Unidos de América, George W. Bush, cuya administración debilitó la legislación medioambiental de su país, en especial la Ley del Aire Limpio.
Otros países desarrollados, como Francia, son representados a nivel ecológico por líderes, o personalidades mediáticas, como Nicolas Hulot, quien hizo firmar el "Pacto Ecológico" a los principales candidatos a las elecciones presidenciales francesas, quienes acuerdan poner la ecología al corazón de su política. Este texto propone evolucionar los sistemas de transporte, de consumo, energía y una agricultura más respetuosa al ambiente. Lo que es más, el Presidente de la República Francesa Nicolas Sarkozy crea un Ministerio de la Ecología y anuncia una "Granada al Medio Ambiente": un gran debate nacional entre el gobierno, las asociaciones militares, las empresas y los especialistas de la ecología. El objetivo es decidir la política verde en los próximos años.